Alisar las paredes

26.11.2020

El gotelé es una técnica de pintura propia de los años 60. Su rugosidad, aparte de acumular suciedad, nos recuerda a la imagen de las casas antiguas con pasillos interminables llenos de fotos. Este estilo más bien barroco ha dejado paso a nuevas tendencias que implican alisar las paredes. 

Por qué alisar las paredes y quitar el gotelé

¿Merece la pena quitar el gotelé? Esta es una de las principales dudas que surgen en los inquilinos o propietarios de una casa a la hora de reformarla. El gotelé es una técnica decorativa que oculta la belleza original de la pared. Una pared lisa acumula menos suciedad y es más fácil de limpiar. Al mismo tiempo, alisar las paredes supone ganancia de sensación de amplitud y captación de mayor cantidad de luz natural. 

Por qué ha pasado de moda el gotelé

Desde hace unos años, quitar el gotelé es uno de los trabajos más demandados en la reforma de pisos y casas. Por otra parte, las reparaciones que se producen en las paredes con gotelé son mucho más evidentes. Asimismo, en el caso de utilizar varios colores para una misma habitación, los cortes entre las diferentes tonalidades son mucho más limpios sobre una pared lisa que sobre otra con gotelé. Por último, en las paredes lisas es mucho más fácil aplicar vinilos y papel decorativo. 

Ventajas de las paredes lisas

Las paredes lisas te ofrecen más alternativas decorativas que una pared con gotelé. Por otro lado, las paredes lisas son mucho más higiénicas, no solo porque acumulan menos suciedad, sino también porque son más fáciles de limpiar.